lunes, 19 de noviembre de 2018

CIUDAD ROMANA DE ANTIKARIA


CIUDAD ROMANA DE ANTIKARIA

El Torcal cuenta con uno de los paisajes karsticos más impresionantes de Europa, constituido por rocas calizas que tuvieron su origen en el fondo marino hace más de ciento cincuenta millones de años. Antequera es especialmente famosa por el Conjunto Arqueológico de los Dólmenes, constituido por los megalitos de Menga, Viera y El Romeral, que se remontan al quinto milenio antes de nuestra era. En el año 2016 los Dólmenes de Antequera se incluyeron en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, junto con los monumentos naturales de la Sierra de los Enamorados y el Torcal de Antequera, hecho que ha supuesto un espaldarazo a su promoción turística, superando por primera vez el pasado año los doscientos mil visitantes anuales.

La Antikaria romana también cuenta con interesantes vestigios de su pasado romano, cuyo máximo exponente es la escultura de bronce del Efebo. Entre los lugares que podemos visitar se encuentran las termas romanas y dos villas romanas, la de la Estación y la Carnicería de los Moros.  

Las termas romanas de Antequera fueron descubiertas en 1988 junto a la Colegiata de Santa Maria la Mayor, próximas al Recinto Monumental de la Alcazaba. Se trata de un complejo termal de carácter público del siglo I d.C.,  construido a base de grandes sillares y piletas recubiertas de opus signimum, utilizadas hasta el siglo V d.C.
También se ha localizado un gran mosaico polícromo, con una divinidad marina en el centro del mismo. Está datado en el siglo III d.C. El descubrimiento de las termas supuso la confirmación de la existencia de Antikaria, sólo conocida previamente por los textos clásicos. Hace dos años el área de Patrimonio del Ayuntamiento de Antequera concluyó la puesta en valor de las termas. El conjunto termal cuenta con la estancias habituales en este tipo de establecimientos lúdicos, salas de agua caliente o caldarium, de agua templada o tepidarium, de agua fría o frigidarium, vestuarios o apodyterium y letrinas. Se ha instalado en el propio yacimiento una réplica del mosaico central de Océano, que permite así mismo la conservación del mosaico original protegido de la intemperie y los cambios de clima.

Fuera del casco urbano de Antequera, junto a la carretera N-331 y la estación de tren, se halla la  villa romana de la Estación, habitada entre los siglos I - IV d.C. En esta villa rustica se encontraba por un lado la residencia señorial (pars urbana) y un centro de producción agropecuaria (pars rustica). El complejo residencial cuenta con un peristilo, alrededor del cual se distribuyen las principales estancias, como el oecus o salón principal, una gran galería porticada o un ninfeo. Dentro del espacio termal, destaca el caldarium, de planta trilobular, y el laconicum, de planta exagonal. La riqueza de la villa viene refrendada por el gran número de mosaicos, retratos y esculturas halladas en la misma, y que ahora podemos contemplar en el Museo de Antequera, como el busto de Germánico, la escultura de Pan, el fragmento escultórico de un sátiro o la máscara de Melpómene. Para mediados del año 2019 se espera la apertura al público de esta villa romana tras su puesta en valor como museo al aire libre.  

También perteneciente a otra villa romana encontramos el monumento conocido como la “Carnicería de los Moros”. Se tratan de las termas pertenecientes a una lujosa villa romana fuera del municipium. Se conserva una gran piscina de 53 m. de largo; el muro de contención estaba decorado con hornacinas de 2,80 m. de altura. Posiblemente sea de un período tardío, en torno al siglo IV d.C.
                      

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